Los almacenes se encargan de almacenar y gestionar los productos terminados para garantizar su óptimo estado antes del envío. Los talleres suelen estar divididos en diferentes áreas, como zonas de producto terminado, de embalaje y de envío, para facilitar la categorización, el almacenamiento y la gestión de los productos. Para mejorar la eficiencia del almacenamiento y garantizar la seguridad de los productos, el taller está equipado con sistemas y equipos de gestión de almacén modernos, como software de gestión de almacén, sistemas de lectura de códigos de barras y almacenes tridimensionales automatizados. Los productos terminados se inspeccionan y numeran al entrar en el almacén para garantizar su correcta identificación y trazabilidad. El almacén también almacena específicamente productos terminados de equipos clave, como máquinas cortadoras de metal y líneas de corte longitudinal, para garantizar la seguridad e integridad de estos valiosos equipos durante el almacenamiento y el transporte. Según el pedido, el almacén también se encarga del embalaje de los productos para garantizar que no sufran daños durante el transporte. Antes del envío, el almacén revisa y confirma los productos para garantizar que la calidad y la cantidad se ajusten a lo solicitado. Para evitar la humedad, daños o deterioro de los productos terminados durante el almacenamiento, el almacén también está equipado con equipos de control ambiental, como sistemas de control de temperatura y humedad, instalaciones a prueba de polvo y equipos a prueba de golpes. Mediante una gestión científica y rigurosa...





